sábado, 2 de enero de 2010

Coherencia

Suele decirse que rectificar es de sabios, y este dicho suele emplearse para justificar uno tras otro cambios de opinión que no son ni por asomo lo mismo. En el caso en que se rectifica en primer lugar se debe aceptar que se esta equivocado y después aplicar la rectificación a un hecho que ya esta planteado, mientras que con un simple cambio de opinión es posible dejar una situación como esta y cambiar la valoración sobre otra similar a posteriori, lo que sin duda es muy distinto.

En multitud de ocasiones sin embargo esto parece una escusa, y amparándose en un cambio de opinión asistimos a cambios de parecer increíbles, al encontrarnos ante situaciones similares podemos ver como individuos que anteriormente han defendido posiciones argumentándolas con vehemencia presentando argumentos lógicos desde su punto de vista. y sin embargo un leve cambio en las condiciones, (habitualmente de que lado le pilla la situación) consiguen cambios muy bruscos. Y lo preocupante es que no estoy hablando de los políticos a los que tanto cariño les tengo, sino que este comportamiento aparece habitualmente en todo tipo de grupos y conocidos.

Para mi el problema es que no me lo creo, no me creo que un ser humano pueda cambiar tanto y tan rápido los principios que usa para dirigir su vida, en ningún momento voy a entrar a valorar esos principios de cada cual, pero tienen que aparecer, no es posible vivir al azar. La respuesta a esta aparente paradoja es fácil, quizá desalentadora pero fácil, una gran cantidad de gente miente sobre sus principios, cuando quieren algo y dicen que lo justo seria una cosa, muchas veces lo que están diciendo es que es lo que a ellos les beneficia, evidentemente ante la misma situación desde otro lado alegaran un cambio de opinión, cuando no ha habido ningún cambio, no hay que preocuparse de la coherencia, simplemente hay una mentira al presentar los principios, unos que se podrían resumir en "lo que me beneficie sea como sea"