-Te voy a matar
Así fue como le salude. La verdad es que ni siquiera le buscaba, pero cuando le vi sólo en la calle, posiblemente esperaba a alguien o había salido de algún restaurante a fumar un cigarro, supe que había llegado el momento de arreglar una cuenta pendiente.
El parecía muy austado, a punto de ponerse a gritar pidiendo ayuda, o quizá a suplicar por su vida, por lo que alcé la mano, mostrando la palma en señal tranquilizadora.
- No será esta noche, no hace falta que montes un espectáculo
Su cara pasó a una expresión de absoluto desconcierto al escuchar mis palabras por lo que continué hablando
-No, hoy no será, pero quién sabe, quizá un día cojas tu coche y en esa cuesta con tantas curvas que hay al salir de tu casa descubras que tus frenos no funcionan, ¿Solías llevar a tu mujer a trabajar, verdad?
Dejé unos segundos de silencio, observando su cara, que poco a poco perdía el color
-Pero quién sabe si es eso lo que haré. Quizá algún día alguien envenene el agua del botellón de la oficina, ¿siguen trabajando contigo tus dos amigos de la infancia? o quizá no merezca la pena que complique tanto las cosas, sería mucho más fácil que algo explote mientras andas por la calle, supongo que sigues aprovechando tu paseo de por la tarda para recojer a tus hijas del colegio.
Parecía que estaba a punto de romper a gritar por lo que me despedí con un gesto
-Nos volveremos a ver, pronto
Me aleje tranquilo mientras una sonrisa se formaba en mis labios, ya estaba hecho, no necesitaba volverle a ver
lunes, 23 de marzo de 2009
miércoles, 11 de marzo de 2009
Un mundo feliz
Hay libros que basta con leerlos una vez en la vida, pero sin duda este no es uno de ellos, y de cuando en cuando lo releo. Esta ultima vez que lo he hecho me ha hecho pensar de forma distinta a las anteriores.
Siempre que había leído este libro me había planteado si realmente una sociedad así seria posible, si realmente el caso de los epsilones seria posible, si realmente seria feliz alguien en una sociedad así, si seria posible que los que fueran mas felices fueran precisamente los epsilones, con poco de lo que preocuparse, su trabajo, con unas horas estudiadas para que satisfagan la necesidad de trabajar, sus juegos y su soma.
Sin embargo después de esta ultima lectura no lo veo tan fácil, en la realidad hay epsilones, o quizá los hubo, gente que se ponía a trabajar poco tiempo después de cumplir los dieciséis años, casi todos en la construcción, con un sueldo bastante más elevado que lo era de esperar en aquel momento. Trabajaban sus cincuenta horas semanales y llevándose su pasta para fundírsela el fin de semana metiéndose de todo, sin más preocupación que el ocasional accidente o el susto que terminaba en boda de penalti o en algo menos de dinero un par de meses para su soma. Y todo funcionaba bien mientras había trabajo y por tanto dinero, pero ahora que el castillo de naipes se viene abajo, la gente atrapada por ese planteamiento ya no lo ve tan bien, y la situación resulta preocupantemente parecida a la que llevo a Hitler al poder.
Esto es quizá lo que resulta problemático en este planteamiento, y que Huxley prácticamente no trata, la necesidad de que el sistema se mantenga, que funcione, y si esto falla, los epsilones que se han mantenido contentos y atontados por la ilusión de seguridad que ha producido un sistema cuyo único propósito era mantenerlos así para poderse justificar a si mismo con los votos de esa masa, ¿que es lo que harán?. En otros tiempos esto provocó un cambio, una nueva forma de sistema que se creó apoyándose precisamente en esta masa, prometiendo que las cosas serian como antes e inventando un enemigo. Esta vez sera distinto, el sistema actual ha aprendido de sus errores pasados y se protegerá, puesto que su única finalidad es perpetuarse. El camino a seguir sera sin duda el que planteaba Orwel en 1984, encontrar un enemigo y satanizarlo como origen de todos los males, y mantener a la gente, si no ya tan contenta, si viva con la ilusión de que se acabara con ese enemigo y las cosas volverán a ser como antes, antes de reconocer la realidad de que las cosas no podrán ser como antes puesto que solo se trataba de una ilusión.
La otra reflexión que me plantea este libro es ¿que es la felicidad? En la novela el planteamiento que parece seguir Huxley es que la felicidad es más difícil de obtener a medida que se va subiendo de castas, siendo además una felicidad de distinto tipo. Parece querer indicar que la felicidad se hace distinta a media que aumenta la capacidad de análisis del individuo, y sobre todo más difícil de lograr. ¿Cual es la razón?, ¿acaso se va perdiendo a medida que se es capaz de ver un poco mas allá de la gran mentira que es la sociedad en la que vivimos? En ese caso la felicidad seria muy parecida a la cordura tal y como se plantea en los relatos de H.P. Lovecraft, en los que la cordura no es sino la capacidad que tiene cada uno de engañarse, de ver el mundo como le han enseñado que es y no como es realmente. Otro planteamiento más sutil sería el que plantea uno de los neohumanos en "la posibilidad de una isla", considerando que la capacidad de ser feliz es una característica mas próxima a la irracionalidad, que se va perdiendo a medida que aumenta el raciocinio.
Mi respuesta a esos planteamientos solo la encuentro en forma de una pregunta: ¿Cuantos niños has visto saltar de alegría?, ¿Cuantos adultos?
Siempre que había leído este libro me había planteado si realmente una sociedad así seria posible, si realmente el caso de los epsilones seria posible, si realmente seria feliz alguien en una sociedad así, si seria posible que los que fueran mas felices fueran precisamente los epsilones, con poco de lo que preocuparse, su trabajo, con unas horas estudiadas para que satisfagan la necesidad de trabajar, sus juegos y su soma.
Sin embargo después de esta ultima lectura no lo veo tan fácil, en la realidad hay epsilones, o quizá los hubo, gente que se ponía a trabajar poco tiempo después de cumplir los dieciséis años, casi todos en la construcción, con un sueldo bastante más elevado que lo era de esperar en aquel momento. Trabajaban sus cincuenta horas semanales y llevándose su pasta para fundírsela el fin de semana metiéndose de todo, sin más preocupación que el ocasional accidente o el susto que terminaba en boda de penalti o en algo menos de dinero un par de meses para su soma. Y todo funcionaba bien mientras había trabajo y por tanto dinero, pero ahora que el castillo de naipes se viene abajo, la gente atrapada por ese planteamiento ya no lo ve tan bien, y la situación resulta preocupantemente parecida a la que llevo a Hitler al poder.
Esto es quizá lo que resulta problemático en este planteamiento, y que Huxley prácticamente no trata, la necesidad de que el sistema se mantenga, que funcione, y si esto falla, los epsilones que se han mantenido contentos y atontados por la ilusión de seguridad que ha producido un sistema cuyo único propósito era mantenerlos así para poderse justificar a si mismo con los votos de esa masa, ¿que es lo que harán?. En otros tiempos esto provocó un cambio, una nueva forma de sistema que se creó apoyándose precisamente en esta masa, prometiendo que las cosas serian como antes e inventando un enemigo. Esta vez sera distinto, el sistema actual ha aprendido de sus errores pasados y se protegerá, puesto que su única finalidad es perpetuarse. El camino a seguir sera sin duda el que planteaba Orwel en 1984, encontrar un enemigo y satanizarlo como origen de todos los males, y mantener a la gente, si no ya tan contenta, si viva con la ilusión de que se acabara con ese enemigo y las cosas volverán a ser como antes, antes de reconocer la realidad de que las cosas no podrán ser como antes puesto que solo se trataba de una ilusión.
La otra reflexión que me plantea este libro es ¿que es la felicidad? En la novela el planteamiento que parece seguir Huxley es que la felicidad es más difícil de obtener a medida que se va subiendo de castas, siendo además una felicidad de distinto tipo. Parece querer indicar que la felicidad se hace distinta a media que aumenta la capacidad de análisis del individuo, y sobre todo más difícil de lograr. ¿Cual es la razón?, ¿acaso se va perdiendo a medida que se es capaz de ver un poco mas allá de la gran mentira que es la sociedad en la que vivimos? En ese caso la felicidad seria muy parecida a la cordura tal y como se plantea en los relatos de H.P. Lovecraft, en los que la cordura no es sino la capacidad que tiene cada uno de engañarse, de ver el mundo como le han enseñado que es y no como es realmente. Otro planteamiento más sutil sería el que plantea uno de los neohumanos en "la posibilidad de una isla", considerando que la capacidad de ser feliz es una característica mas próxima a la irracionalidad, que se va perdiendo a medida que aumenta el raciocinio.
Mi respuesta a esos planteamientos solo la encuentro en forma de una pregunta: ¿Cuantos niños has visto saltar de alegría?, ¿Cuantos adultos?
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