tan dulce, jugosa, madura,
del corazon de un hombre,
roja, pero dentro, sin indicios,
encontramos el gusano, la podredumbre,
la lacra. No veas sólo el brillo, es el mordisco
el que muestra la maldad humana
El discurso del gusano, brujerías
Echando un ojo a lo que ha ocurrido en el planeta estas ultimas horas, me encuentro con este articulo en El País de hoy, articulo que he tenido que leer tres veces, la segunda de ellas pensando que lo había leído mal a causa del sueño propio de un lunes por la mañana, y una tercera, una vez que me he asegurado de que había leído lo que creía que había leído, intentando de encontrar la ironía, o la gracia que puedan explicar semejante despropósito, pero parece que no lo hay, o yo estoy demasiado espeso esta mañana para encontrárselo.
Me traigo un par de párrafos para comentarlos con calma y sobre todo por que supongo que alguien a lo largo de la mañana se dará cuenta del disparate y lo corregirán o lo borrarán.
El susodicho articulo comienza, proponiéndonos una sencilla operación matemática
Lo curioso del asunto está en que realiza la operación correctamente, el resultado es 115 dolares, como sin duda cualquier estudiante escolar seria capaz de calcular, pero, respondiendo a la pregunta de la autora, la gracia esta en que de repente decide que el resultado de dividir millones entre millones son nuevamente millones, obteniéndose como resultado que el dinero que correspondería a cada habitante del universo lo convertiría en millonario, muy millonario. Prometo que en este momento me debatía entre asignar este error a un intento de ironía, o quizá a esa máxima que algunos (malos) periodistas aplican "si no hay noticia inventemosla", pero encuentro entonces el siguiente párrafo:Ejercicio de economía recreativa. Fácil, limpio, instructivo, para cualquier edad. No precisa más que una calculadora, un cuaderno, un lápiz y una goma. El experimento consta de tres fases, y la primera es una simple división, 775.000 millones entre 6.700 millones. Si la realiza, obtendrá como resultado 115, con una serie de decimales que despreciaremos para simplificar. ¿Y dónde está la gracia?, se preguntará usted. La gracia está en que el dividendo representa los 775.000 millones de dólares del plan de reactivación económica diseñado por Obama. El divisor somos los 6.700 millones de personas que existimos en este planeta. Y el resultado son los 115 millones de dólares que nos tocarían a cada uno si los repartiéramos entre todos. ¿Lo prefiere en euros?, 84 millones por barba.
¿Está usted diciendo "no puede ser", "no me lo creo", "es imposible"? Bien, pasemos a la segunda fase del experimento. Fuera calculadora. Divida usted a mano, con las benditas tablas de toda la vida. ¿Cambia el resultado? No, ¿verdad? Haga la prueba, 115 millones por 6.700 millones. Por más que borre y multiplique, obtendrá siempre 770.500 millones...